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Para “reconstruir mejor”, el mundo debe poner fin a la esclavitud para todos, incluidas mujeres, niños y niñas: expertos ONU

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Foto Exposición para eliminar la esclavitud

Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, 2 de diciembre de 2021

GINEBRA (1 de diciembre de 2021) – Los efectos de los actuales desafíos mundiales, como la pandemia de COVID-19, la crisis económica, el cambio climático y los conflictos armados, están empujando a un número cada vez mayor de personas hacia formas contemporáneas de esclavitud. En este escenario, la situación de las mujeres y la niñez es especialmente preocupante, afirman los expertos en derechos humanos de la ONU* en esta declaración publicada con motivo del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud:

“Según cifras publicadas por UNICEF y la OIT en junio, casi 80 millones de niños y niñas de entre 5 y 17 años están sometidos a trabajos peligrosos que constituyen una forma contemporánea de esclavitud. Y como resultado de la recesión económica y del cierre de escuelas provocado por el COVID-19, niños y niñas pueden estar trabajando más horas o bajo peores condiciones, mientras que muchos otros pueden haberse visto obligados a realizar las peores formas de trabajo infantil debido a la pérdida de empleo e ingresos de sus familias. El reclutamiento forzoso de la niñez en grupos armados y criminales continúa tanto en situaciones de emergencia como de no emergencia.

Las mujeres y la infancia se llevan la peor parte de las crisis causadas por la pandemia de COVID-19, el cambio climático y las emergencias humanitarias. Como resultado, se enfrentan a un riesgo particularmente alto de ser empujados hacia la esclavitud. Como muchos se ven desplazados o migran luchando por su supervivencia, el riesgo de quedar atrapados en trabajos forzosos o en la explotación sexual aumenta exponencialmente. Se enfrentan a represalias en forma de castigos brutales e incluso la muerte si intentan escapar y/o denunciar su situación.

Según estimaciones no oficiales, una de cada 130 mujeres y niñas está sometida a formas contemporáneas de esclavitud, como el matrimonio infantil y forzoso, la servidumbre doméstica, el trabajo forzoso y la servidumbre por deudas, que conllevan experiencias muy marcadas por el género. Los altos niveles de explotación también prevalecen en las cadenas de suministro globales que -basadas en los modelos de negocio existentes- a menudo se basan y refuerzan la explotación laboral y profundizan la desigualdad de género.

Si bien las desigualdades de género se encuentran en el centro de las formas contemporáneas de esclavitud, estas prácticas también se ven alimentadas por formas de discriminación que se entrecruzan, opresión y desigualdades basadas en la raza, el origen étnico, la casta, la situación social y económica, la edad, la discapacidad, la orientación sexual, la identidad de género y la situación migratoria. Los pueblos indígenas se ven desproporcionadamente afectados por el trabajo forzoso y en régimen de servidumbre.

Para prevenir la explotación que puede equivaler a formas contemporáneas de esclavitud, instamos a los Estados a que establezcan vías seguras de migración, faciliten el acceso al trabajo decente en cooperación con el sector empresarial, las organizaciones de la sociedad civil y los sindicatos, y redoblen los esfuerzos para hacer frente a la desigualdad y la discriminación por diversos motivos y garanticen la protección de los más vulnerables, incluida la niñez. Además, los defensores de los derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil que trabajan para acabar con las formas contemporáneas de esclavitud deben poder llevar a cabo su trabajo en un entorno seguro y propicio. Asimismo, debe reforzarse con carácter prioritario la rendición de cuentas de los autores de las formas contemporáneas de esclavitud, ya que actualmente la impunidad prevalece en demasiados casos.

Una acción tangible en estas áreas debe formar parte de la reconstrucción a nivel nacional y global a medida que salimos de la pandemia de COVID-19. Es necesario acabar con la esclavitud en todas sus formas para todos y todas, incluidas mujeres y niños y niñas en contextos de conflicto armado. La esclavitud es una vergüenza para la humanidad que en el siglo XXI no puede tolerarse.

Este año se cumple el 30º aniversario del Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para luchar contra las formas contemporáneas de la esclavitud. Sólo este año, 18.000 víctimas han recibido una ayuda vital de organizaciones apoyadas financieramente por el Fondo. En el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, hacemos un llamado a todos los Estados miembros para que aumenten su contribución al Fondo, o para que contribuyan por primera vez”.

FIN

El Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud marca la fecha de la adopción, por parte de la Asamblea General, del Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (resolución 317(IV) de 2 de diciembre de 1949). Hoy, el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud recuerda la fecha de la adopción de este primer Convenio que lucha contra la trata de personas por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

*Expertos de la ONU: Sr. Tomoya Obokata, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias.

Los siguientes titulares de mandatos apoyan la declaración:   

Los Relatores Especiales, Expertos Independientes y Grupos de Trabajo forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones de países específicos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan servicios a título individual.

El Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para luchar contra las formas contemporáneas de la esclavitud, creado por la Asamblea General en 1991 (resolución 46/122), es gestionado por el Secretario General de las Naciones Unidas a través del ACNUDH, con el asesoramiento de una Junta de Síndicos compuesta por cinco expertos independientes. Los integrantes de la Junta son nombrados por el Secretario General entre expertos con amplia experiencia en el campo de los derechos humanos, en particular en las formas contemporáneas de esclavitud. El mandato del Fondo es apoyar a las víctimas de las formas contemporáneas de esclavitud. Para ello, canaliza las contribuciones voluntarias a organizaciones de la sociedad civil que prestan servicios jurídicos, sociales, psicológicos y médicos, asistencia humanitaria y formación profesional.

Para más información y solicitudes de los medios de comunicación, por favor contacte a Satya Jennings (+41 22 917 9772 / ohchr-srslavery@un.org).

Para consultas de los medios de comunicación sobre otros expertos independientes de la ONU, por favor contacte a Jeremy Laurence (+ 41 22 917 7578 / jlaurence@ohchr.org).

Siga las noticias relacionadas con los expertos independientes en derechos humanos de la ONU en Twitter: @UN_SPExperts

Fuente: ACNUDH

¿Preocupado por el mundo en el que vivimos? Entonces, hoy en día, levántate para defender los derechos de alguien. #Standup4humanrights y visite la página web en http://www.standup4humanrights.org

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